
ENTREVISTA A CARMEN DE LA MAZA
La bella naturaleza clavada en el corazón
Editorial: La Cueva del Topo
- ¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?
Fue a causa del deseo que sentía de compartir mi entusiasmo por las Sagradas Escrituras, que nunca decae y se mantiene y crece con el tiempo. - ¿A qué público va dirigido?
A cualquier creyente que quiera profundizar en su religión. En este caso me refiero, más bien, a los creyentes de las religiones monoteístas. Acercarse a las palabras divinas es acercarse a una magia poderosa. Es como un imán que se activa en la medida que uno se acerca a él. - ¿Por qué este título (La bella naturaleza clavada en el corazón), y no otro?
Principalmente recordando a Dante en su Divina Comedia y al Cantar de los Cantares de Salomón. - Observando las 100 entradas, ¿existe alguna correlación entre la primera («Feminismo») y la última («¿Quién es Dios»)?
En el fondo siempre estamos hablando del mismo asunto: la Encarnación de Dios en el hombre, el advenimiento del Mesías, pero destacando distintos aspectos. Es como el cuento del elefante: un ciego toca a un elefante en su trompa y piensa: «Un elefante es largo y flexible». Le toca una oreja y piensa: «Un elefante es ligero y sutil». Le toca una pata y piensa: «Es algo grande y pesado». Finalmente, cuando puede ver, se da cuenta de que un elefante es todas esas cosas juntas. - En el libro aparecen palabras importantes que parece que están en desuso para las nuevas generaciones: «misericordia», «purificación», «la gracia», «la bendición», «misterios». ¿Cómo se integran estos significados con la pobreza del lenguaje actual?
¡Ah!, ¿sí? No sabía que estaban en desuso. - Hay un libro que se cita casi en cada entrada: el MR (Le Message Retrouvé, de Louis Cattiaux). ¿Podrías explicarnos un poco más sobre este libro?
Es el libro que me hizo despertar. Es un libro vivo. Yo no lo sabía, era joven. Un día mi hermano me habló de él aquí, en Calella. Era un día de septiembre en la playa, apacible y con poca gente. Antes ya había oído hablar de él, pero me parecía un aburrimiento y no tenía ninguna intención de leerlo. Sin embargo, no sé cómo pasó, pero las palabras de Alfonso tocaron mi corazón de tal manera que es el libro más importante de mi vida, y de cualquiera que desee algo más que esta vida mortal. De esa conversación tan importante, solo recuerdo que mi hermano comparó el libro con el cuento de «El gato con botas». - Algo que llama mucho la atención a medida que avanzas en la lectura, es que no hay un único Hijo de Dios en la historia. ¿Se escandalizaría la Iglesia?
Paso palabra, Elena: no veo cómo podría explicar esto en pocas palabras. - ¿Quedan sociedades iniciáticas vivas en el siglo XXI?
No lo sé. Espero que sí. ¡Ojalá! - Después de leer el libro, me doy cuenta de la importancia de la etimología de las palabras para entrar en el núcleo de su significado. ¿Cómo se integra la palabra MARANATHA en el tiempo ordinario? ¿Es una realidad que va más allá de esa «fe del carbonero» de la que también mencionas?
La fe del carbonero es lo que ocurre después de la iniciación. Es una época oscura de catarsis, pero se sabe muy bien lo que ha pasado. Maranatha también se refiere a ese tiempo. Dicen los Maestros que se compara también con la vuelta de los Reyes Magos a su casa después de haber visto al Niño. - He releído mucho el capítulo de «La iniciación». Aquí se habla de la bendición y del triple soporte: cuerpo, espíritu y alma. ¿Es esa una realidad que es posible palpar?
Sí, claro, es físico. Dicen los Evangelistas que el Cuerpo glorioso de Cristo era palpable después de la resurrección (ver el episodio de Tomás), y todo empieza en un cuerpo caído, mortal, que contiene una semilla palpable, pero inmortal, aunque es indetectable por una radiografía porque es inmortal. - Y, por último, si tuvieras que recomendar este libro a alguien, ¿qué le dirías?
Que es un libro de autoayuda porque se refiere a cómo alcanzar la felicidad para siempre.
Atentamente,
La Cueva del Topo
